Confirma la sede y el transporte oficial
Algunos campos están junto a estaciones y localidades bien comunicadas; otros dependen de autobuses especiales y aparcamientos alejados. Una vez confirmada la sede, consulta el plan oficial pensado para la llegada de miles de espectadores.
Ir en coche hasta un campo de la costa puede ser mucho más difícil de lo que sugiere el mapa. Los cortes y las limitaciones de aparcamiento pueden obligarte a dejarlo lejos y completar el trayecto en lanzadera.
Cada jornada ofrece una experiencia diferente
Las jornadas de entrenamiento son más tranquilas y permiten descubrir el campo. Durante el torneo hay más público y el domingo se vive la tensión del resultado final. Si te interesa el recorrido en sí, ir un día temprano puede ser especialmente gratificante.
Compra por los canales oficiales o de reventa autorizada. Los días de fin de semana suelen tener mucha demanda y conviene desconfiar de ofertas no verificadas.
Vístete para un tiempo muy cambiante
En la costa británica puedes pasar del sol al viento y a la lluvia durante una misma ronda. En los tramos más expuestos, el frío se nota mucho más de lo que marca el termómetro. Lleva impermeable y calzado apto para césped mojado: con viento fuerte, un paraguas puede estorbar más de lo que ayuda.
Recorrer el campo puede obligarte a caminar muchos kilómetros por senderos irregulares. Decide si prefieres seguir a un grupo de jugadores o quedarte en un lugar con buena vista para ver pasar a varios.
El alojamiento puede agotarse pronto
Las localidades pequeñas se llenan rápido durante The Open. Dormir en una ciudad grande ofrece más opciones, pero solo merece la pena si el viaje diario es realista. Edimburgo, Glasgow o Liverpool pueden servir para algunas sedes y quedar demasiado lejos de otras.
Si vas en tren, comprueba los primeros y últimos servicios según los horarios del campeonato, no los de una visita turística normal. El domingo por la noche puede haber mucho público de regreso.
Aprovecha para conocer Escocia o el norte de Inglaterra
Combinar el torneo con una ruta por Escocia o el norte de Inglaterra es una gran idea, siempre que reserves los días de golf para eso. La competición puede comenzar al amanecer y ocupar toda la jornada, especialmente si hay retrasos por el tiempo.
Quedarte una noche más después de la última jornada te permite volver sin prisas y conocer mejor la localidad anfitriona, cuando ya se han marchado muchos espectadores y el golf deja de marcar todo el horario.
Elige unos pocos hoyos para seguir el juego con calma
En los campos links, las dunas y los puntos de paso concentran a los espectadores. Un hoyo famoso puede estar abarrotado cuando llega un grupo popular; un green menos conocido quizá te dé mejores vistas.
Consulta el plano y elige dos o tres lugares en vez de intentar recorrer los dieciocho hoyos. Podrás ver salidas, golpes de aproximación y putts desde distintas perspectivas sin terminar agotado.
¿Estás preparando tu viaje?
Compara vuelos y ofertas de viaje en SY.com.
Buscar vuelos