Las rutas occidentales suelen combinar España, Francia e Italia
Los recorridos occidentales suelen enlazar España, Francia e Italia; los orientales se centran a menudo en Grecia y el Egeo; los del Adriático pueden incluir Italia, Croacia y países vecinos. Empieza por el orden de los puertos y las ciudades de salida y llegada, no por las instalaciones del barco. La temporada más activa coincide con los meses cálidos, aunque primavera y otoño suelen permitir visitas con temperaturas más suaves que en pleno verano. Calor, vacaciones escolares y horas de luz influyen mucho en la experiencia.
Bajo la etiqueta «Mediterráneo» caben viajes que apenas se parecen entre sí. Las escalas y los desplazamientos de una ruta occidental son distintos de los de las islas griegas o la costa adriática, aunque todas se vendan en la misma época del año.
La forma de visitar cada puerto debe variar. Un yacimiento lejano o una gran ciudad puede justificar una excursión con transporte organizado; un pueblo junto al muelle suele disfrutarse más paseando a tu aire. Comprar todas las salidas a la naviera resta libertad sin aportar siempre ventajas.
Los centros históricos mediterráneos están llenos de escalones, pavimento irregular y cuestas. Aunque el traslado desde el puerto sea corto, caminar durante horas puede cansar. Dedica al calzado y al ritmo de las visitas tanta atención como a las entradas.
Puertos de embarque y traslados en el Mediterráneo
Barcelona, Civitavecchia para Roma y el Pireo para Atenas son puertas de entrada habituales, pero algunos traslados desde el aeropuerto pueden ser largos. Incluye la ciudad de embarque en la planificación, sobre todo si el crucero termina en otro lugar. Mira bien qué significa una escala anunciada como «Roma», «Florencia» u otra ciudad conocida: quizá el barco atraque bastante lejos y el desplazamiento se coma gran parte del día.
En algunas islas griegas se desembarca en lancha en vez de atracar. La ubicación del muelle, las colas y las horas útiles en tierra importan tanto como el nombre del puerto. Hay cruceros mediterráneos con tantas escalas seguidas que apenas dejan tiempo para aprovechar el barco.
Traduce cada nombre del itinerario en minutos de traslado. Ciertos puertos requieren largos viajes para llegar a la ciudad que aparece en el catálogo; en otros sales directamente al centro histórico. Valora el tiempo real de visita, no solo la fama del destino.
En verano, el calor también marca la agenda. Salir temprano, comer a la sombra y aflojar durante la tarde suele dar mejor resultado que intentar exprimir cada minuto bajo el sol.
Excursiones en los cruceros mediterráneos
Cuando un yacimiento o una ciudad quedan lejos y los horarios son ajustados, un traslado organizado puede aportar tranquilidad. En cambio, muchas escalas compactas permiten visitar por libre. No necesitas reservar actividades para cada hora en tierra.
Con calor y varios días consecutivos de excursiones, una ruta puede agotar más de lo que parece sobre el papel. Primavera y otoño ofrecen otra combinación de temperaturas y afluencia, aunque la fecha ideal depende de tus vacaciones, tu tolerancia al calor y los destinos elegidos.
Cómo elegir barco y camarote para el Mediterráneo
El tamaño del barco condiciona algunos puertos y la organización del embarque, pero normalmente pesan más los horarios y las escalas que las atracciones a bordo. Un crucero de ida y vuelta por ciudades diferentes puede permitir estancias adicionales muy atractivas; comprueba primero el precio de los vuelos multidestino y los traslados. Organiza desde el principio el viaje completo, incluido el último día, en lugar de intentar encajar transportes y hoteles después de reservar la travesía.
Terminar en una ciudad distinta de aquella donde empiezas facilita conocer ambas sin regresar sobre tus pasos. También puede complicar y encarecer los vuelos, así que conviene comparar el conjunto antes de decidir que la tarifa del crucero es mejor.
Entre muchas escalas largas, el barco debe ofrecer un descanso agradable. Cenar sin complicaciones y disponer de espacios cómodos puede importar más que un programa enorme de espectáculos al que acabarás faltando por cansancio.
Sentarse a comer en tierra es uno de los grandes placeres de esta región, aunque consume parte del tiempo de visitas. Un buen almuerzo y menos monumentos pueden dejar un recuerdo mucho más agradable que tratar cada escala como una lista que hay que tachar.
¿Estás preparando un crucero?
Compara itinerarios de crucero y ofertas actuales en CruiseDirect.
Buscar cruceros